domingo, 2 de octubre de 2011

Así como de la nada.

Palabras que por si mismas cuentan historias,
historias que se reinventan,
inventos frustrados de gestos mutilados por vergüenza,
vergüenza que me avergüenza sin motivos,
dedos agiles sobre pieles imperfectas,
que en la imperfección de lo perfecto,
acaban siento hermosas.
Secretos de color blanco negro y rojo,
de texturas prohibidas que mis uñas rescatan a tiras de un sueño que a veces es realidad,
y a veces en vez de uñas usaba parpadeos y miradas,
para acariciar con suavidad y sin molestar deseos que se acabaran convirtiendo en una parte mas de mi mundo.